lunes, 5 de diciembre de 2022

Isla Venado, un tesoro escondido en el Pacifico costarricense.

Una pequeña sonrisa se dibujaba en mis labios al despertar y observar el mar a lo lejos por el gran ventanal que justo daba frente a mi cama. Este gran día comenzaría con un delicioso desayuno, unas ricas tortillas de maíz (muy parecidas a nuestras arepas amarillas) con huevo, queso y maduro. Mientras llegaba el bus, caminamos un poco por los alrededores reconociendo el contexto, hablando con los pescadores que alistaban sus atarrayas y sus instrumentos de pesca. Llegamos a la playa y observamos un bello paisaje de marea baja, con sus lanchas paradas, habitadas por las garzas, garzones y gallinazos; y muy tranquilamente caminaban por la playa las espátulas rosadas buscando alimento. 

Luego de un rato de esperar el bus que no llegaría, decidimos poco a poco salir caminando hacia nuestra próxima parada que sería la granja. El camino es bastante hermoso, entre la rica fauna y flora, hermosas palmeras, extraños árboles, diversas flores, sonidos de pájaros. Pasamos por varias playas, entre ellas la playa coto y la playa española. Como era domingo, pocas personas andaban por ahí caminando, la mayoría estaban atendiendo los cultos religiosos, muchos de ellos evangélicos o bautistas, los cuales veríamos bastante concurridos a nuestro paso.

Luego de varios kilómetros de caminar entre el sol y la sombra dada por algunas zonas boscosas, llegamos a la iniciativa agroecológica de Adesag, donde estuvimos escuchando como ha sido el proceso de siembra, cosecha y distribución de algunos productos.


Visitamos el invernadero, en el cual están cultivando algunos productos como tomate, pimientos, calabacines, cilantro, entre otros.




Al final estuvimos conversando sobre cuáles han sido los retos y las fortalezas, y algunas recomendaciones que planteamos desde la red, como el ajuste de la ventilación en el invernadero, la visibilización de la iniciativa dentro y fuera de la isla, aprovechando el incremento de la actividad turística, entre otras recomendaciones.


Continuamos caminando un par de kilómetros más hasta nuestro punto de embarque, pasando por la Florida, donde hay otra cancha y la actividad futbolera femenina estaría bastante activa y emocionante, aun cuando el sol arreciaba en pleno medio día.

Llegamos a la peña, donde esperamos un rato a la llegada de nuestra lancha. Allí se encuentra otra de las iniciativas de la comunidad, una iniciativa de mujeres alrededor del cultivo de ostras, en ese momento veríamos a una de las mujeres, ya mayor, remando en su pequeña barca. Este par de iniciativas demuestran una importante participación y empoderamiento de las mujeres en algunos proyectos y en la vida cotidiana de la isla, aun cuando falta una mayor participación en los espacios de decisión y una mayor visibilización de sus acciones.


Embarcamos en nuestra lancha y fuimos de nuevo a almorzar al restaurante flotante, disfrutando de las delicias que allí preparan. Continuamos de nuevo nuestro camino de regreso, y el cielo empezaba a cerrarse, esquivamos mágicamente una pequeña tormenta, pero antes de llegar no tuvimos escapatoria y terminamos empapados. Justo al llegar nos estaban esperando algunos de los líderes en el centro de acopio, para conversar con nosotros, así que sin llegar a cambiarnos nos dispusimos a escucharlos.


Fue una reunión bastante interesante en la que escuchamos un poco de la historia de los proyectos, retos, dificultades y oportunidades. Entre ellos sobre la reducción de la actividad de pesca, por la posible sobreexplotación, y recambio de actividad económica por el incremento del turismo, y los retos en sostenibilidad que lleva consigo, pero también hablábamos sobre cómo fue el proceso de instalación del sistema de acueducto y la participación comunitaria en su construcción. Asimismo, se evidenciaron importantes barreras de acceso a la atención oportuna en salud, además de la falta de conectividad en educación, entre otras problemáticas. Se resalta la ausencia de voces femeninas en este espacio, por parte de los participantes de la isla, además de la división en ciertas posturas, unas tendientes a querer realizar proyectos más sostenibles, que promuevan la conservación de su biodiversidad; y otras tendientes a apostarle a un turismo más expansivo.


Cómo mencionamos en el informe “Visita a la isla Venado: una mirada desde la red Multibien”, esta comunidad ha construido un reconocimiento social y mejoramiento de las condiciones de vida con el apoyo de la Universidad Nacional de Costa Rica, a partir de los esfuerzos conjuntos de los propios habitantes y extensionistas (cuerpo académico y técnico y estudiantado). Entre ellas se resaltan la formación de los líderes y lideresas, el fortalecimiento de organizaciones locales, la creación de alternativas para generar ingresos, la mejora de la infraestructura de la isla, el mantenimiento y potenciación de las prácticas tradicionales, y la apertura a nuevas experiencias apoyadas por la investigación para mejorar las prácticas de la comunidad.


En este sentido hemos recomendado seguir avanzando en el mejoramiento de las condiciones y capacidades de las personas residentes. Por ejemplo, el desarrollo de alternativas productivas para los pescadores, especialmente la maricultura sostenible, como las ya existentes (criaderos de peces, de ostras y de camarones. Asimismo, continuar trabajando con respecto al disfrute de sus derechos sociales como ciudadanos y ciudadanas y el acceso a las políticas y programas sociales (salud, educación, entre otras). Hemos podido observar que aún persisten procesos desiguales en el acceso a los servicios (como por ejemplo la frecuencia de la prestación del servicio médico) y programas (la acción preventiva y de promoción de salud) en comparación con el entorno urbano. Finalmente, recomendamos implementar un proyecto educativo y de extensión universitaria que incluya a los docentes y estudiantado de la universidad, como protagonistas de facilitar una serie de acciones en forma conjunta con las maestras y maestros de las tres escuelas y los demás actores educativos y comunitarios de la Isla. Este proyecto se fundamentaría en tres ejes, en el que se encuentren la educación formal, informal y la intergeneracionalidad.


Este gran día tuvo un gran cierre en compañía de este bonito grupo, entre cervezas y una deliciosa comida en la casa de la madre de Alan, quien nos prepararía unos camarones con mejillones en salsa de ostión. Y cómo no mencionar las historias de Alan, algunas de ellas con un poco de realismo mágico, como la perturbadora historia de su abuelo, y su contacto fantasmagórico con el hermano del pirata Morgan. 


El lunes me levanté tempranito y nos fuimos a caminar un poco hasta la playa Coto, pues no me quería ir de la isla sin estar un poco más al lado del mar, y meter así fuera un poco mis piecitos en el agua, aún cuando el miedo de que algún cocodrilo apareciera, pues estuvimos a la expectativa todo el fin de semana de su existencia en la isla.

El agua estaba un poco fría pero es muy sanador el agüita de mar, para el cuerpo y el espíritu. Regresamos a arreglarnos rápidamente, para ir a desayunar y tomar nuestras cosas para partir de nuevo hacia el continente, antes que la marea bajara y se complicase nuestra salida. 



El viaje de vuelta a la peña estuvo muy tranquilo y logramos llegar hasta el punto de desembarque sin embarrarnos como en la llegada.




jueves, 1 de diciembre de 2022

Una mágica llegada a la Isla Venado, un tesoro escondido en el Pacifico costarricense.

Mientras los primeros rayos del sol atravesaban el cristal de la pequeña buseta; íbamos dejando la ciudad. Este sería el comienzo de un gran viaje con este caluroso grupo al que pertenezco hace unos años, la Red Multibien, del cual conversaremos en una próxima entrada.

Poco a poco nos fuimos adentrando entre verdes y majestuosas montañas, muy parecidas a nuestras montañas colombianas.
Luego de un par de horas ya estábamos frente al imponente océano Pacifico, donde transitamos paralelamente a tan hermoso paisaje.

Llegamos a Punta Arenas donde tomamos el ferry que durante aproximadamente hora y media nos llevaría hasta la playa Naranjo, en el golfo de Nicoya. Durante el viaje se pueden apreciar las hermosas vistas del Golfo, sus islas, vegetación y vida silvestre.

Este es un paisaje impresionante marino y costero, de zonas húmedas, peñas, mangles extensos y una gran biodiversidad. En Costa Rica los mangles están protegidos, ya que cumplen una función importante para la vida acuática. 



Jorge Arturo Jiménez, director de Marviva, comentó en La Voz de Guanacaste algunas de las principales dificultades que enfrenta este territorio, y que se encuentran diagnosticadas en el “Atlas marino-costero del golfo de Nicoya”. Jorge menciona que el golfo dejó de ser la principal área de pesca artesanal del país por la reducción de las poblaciones de peces, debido a la sobreexplotación, y la contaminación de las aguas del río Tempisque por pesticidas y contaminantes orgánicos, donde se ha encontrado que la calidad del agua no es apta para usos agrícolas y que algunas playas turísticas cercanas al golfo tienen niveles de contaminación fecal demasiado altos. 

Asimismo, se está convirtiendo en un gran receptor de los desechos plásticos de la meseta central, encontrándose que no solo hay microplásticos en las aguas, sino también dentro de los peces.  El desarrollo costero que provoca una mayor eliminación de manglares también afecta a los ciclos naturales del golfo y amenaza el hábitat del Colibrí de Manglar (Amazilia boucardi), endémico de Costa Rica.


Frente a los retos que impone el cambio climático se advierte que las aguas del golfo son cada vez más calientes, los oleajes más agresivos y que además el nivel del agua está aumentando, lo que incrementa la vulnerabilidad en la infraestructura urbana y portuaria de la región. Debido a que no se ha desarrollado una coordinación entre las regiones de planificación socioeconómica y aquellas de planificación ambiental; se hace necesario generar una mejor planificación del espacio marino y sus litorales, teniendo en cuenta el aumento del nivel del mar, la frecuencia en las tormentas, y una mayor sequedad y calidez en la atmósfera.



Para esto se requiere generar estrategias de adaptación al cambio climático para garantizar el bienestar y la calidad de vida de sus habitantes. Se resalta la “Estrategia Regional para el Manejo y Conservación de los Manglares del Golfo de Nicoya 2019-2030”, cuyo objetivo principal es la conservación del ecosistema de manglares, deteniendo su disminución y deforestación en el golfo.

Antes de llegar a la playa Naranjo, pasamos por una de las islas del Golfo y con una de las historias más interesante, la Isla San Lucas, en la cual se encuentra la antigua Cárcel de San Lucas, donde estaría preso uno de los escritores más brillantes de Costa Rica, José León Sánchez, cuyo libro más destacado es la Isla de los hombres solos, donde precisamente cuenta la historia de su presidio y de las duras condiciones en las cuales estaría recluido por 20 años, una obra testimonial ícono de los derechos humanos de un hombre inocente, como dice el en libro “Por la libertad yo hubiese dado una mano y un ojo, y quizás las dos manos y también los dos ojos”. Tristemente moriría durante nuestra estancia en el país, el 15 de noviembre de 2022. 

Llegamos a la playa Naranjo, donde continuamos unos kilómetros más en nuestro autobús, hasta llegar al punto de embarque de la Penca, que debido a la marea baja (quizás cada vez más pronunciada debido al cambio climático) deberíamos caminar entre el fango para tomar la Lancha camino al restaurante flotante.


El restaurante flotante “Proyecto de camarón” es un proyecto que nació producto de la pandemia de la Covid-19, cuando a las pescadoras y los pescadores les quedaron las jaulas llenas de camarones cultivados y no podían comercializar, por lo que decidieron crear el restaurante y abrirlo en la Semana Santa del año 2021, pues los turistas no solo llegaban a conocer el procedimiento de cultivo, sino que deseaban comer en el lugar.


Ahora no solo ofrecen camarones o ceviche con arroz o al ajillo, sino que es posible comer unas deliciosas pianguas, langosta, corvina, pargo, entre otras. La producción de camarón también es utilizada para venderla a las pescadoras y los pescadores artesanales para usarlos como carnadas, como parte de la pesca responsable. Al inicio hacían rifas y otras actividades para recaudar fondos, y poco a poco han tenido apoyo del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social y encadenamientos del Parque Marino que los ayudaron con materiales y subsidios.

En el camino a isla venado podemos apreciar numerosas islas tales como Chira, Caballo, Cedros y Bejuco que juntas albergan infinidad de especies de aves y fauna diversa. Las aves que anidan en su follaje y el fango en sus raíces protegen almejas, cancros y gambas. Se considera la zona más importante para las aves playeras del país. De hecho, las 44 especies de aves playeras registradas en Costa Rica se han observado en la zona. En una próxima entrada hablaré más detalladamente de mi experiencia con las aves de este territorio.


Finalmente llegamos a la isla Venado, una pequeña isla perteneciente al distrito peninsular de Lepanto, cerca de las islas Bejuco y Caballo, con una población de alrededor de 1200 habitantes. Cuenta con una superficie de 6,5 km², la cual mantiene un 95% de bosque tropical seco con una gran riqueza en fauna y flora, además se encuentra rodeada de manglares.

Las comunidades locales son principalmente pescadores con recursos limitados y escasas oportunidades de trabajo fuera de una industria relacionada con la pesca. Aun así, la isla tiene un gran potencial turístico (turismo comunitario) por la riqueza de sus ecosistemas (por ejemplo, su potencial para el aviturismo) y por las habilidades de sus habitantes, tanto para compartir sus tradiciones culturales, conocimientos y prácticas cotidianas.



No obstante, la sostenibilidad de los recursos naturales es un desafío que debería tomar una mayor importancia, como lo han mencionado algunos de sus habitantes, más aún con los impactos progresivos del cambio climático. Por ejemplo, el uso adecuado del agua (la cual es potable), el manejo adecuado de los residuos sólidos producidos en la isla, entre otros.


Durante nuestro tránsito de la zona continental a la isla identificamos inicialmente que las condiciones de embarque y desembarque son complejas cuando la marea está baja, y que se irá complejizando con el cambio climático. Esto genera una barrera en el acceso y la salida de la isla, no solo para los y las turistas, sino más importante para la atención de emergencias y urgencias de salud, para los y las residentes y visitantes. Asuntos que nos permitirán analizar la situación de adaptación al cambio climático en nuestro litoral Antioqueño.


Igualmente observamos que es importante fortalecer las prácticas de prevención del riesgo y los protocolos de seguridad con relación al cuidado que se debe tomar con

as personas visitantes (
como el uso de salvavidas); así como la formación de los y las habitantes de la isla para este tipo de iniciativas turísticas sostenibles.


A nuestra llegada, nos recibieron muy amablemente, y rápidamente nos ubicaron en nuestras cabinas El Atardecer.




Yo compartiría muy feliz la mía con mis compañeros Gonzalo y Julio (dos excelentes compañeros de cuarto), una habitación que cotidianamente es la peluquería de la zona, lo cual nos pareció bastante gracioso. Aquí dormimos bastante cómodos, con una muy buena ubicación y una vista perfecta. 


Paralelamente a nuestra llegada, los habitantes de la isla estaban bastante emocionados con su equipo de fútbol femenino que al parecer tiene un muy buen desempeño, no solo a nivel local, sino también a nivel nacional. Durante nuestro paso, veríamos muy activas a las mujeres jugando en las dos canchas de la isla.

Poco a poco iba cayendo la tarde, y el clima se iba transformando, de un hermoso atardecer rápidamente se transformaría en una fuerte tormenta, la cual soportamos en el quiosco de la zona.




Este gran día terminaría con unos deliciosos camarones al ajillo, un par de cervezas y una agradable conversación. Pero este es solo una pequeña parte de las grandiosas experiencias que aún faltan por contar.




miércoles, 30 de noviembre de 2022

EL COMIENZO DE UN VIAJE CON MUCHO SENTIDO Y PURA VIDA

Suena la alarma e instantáneamente mis ojos se abren, aún está oscuro y frío, y mi mente no razona bien. Lentamente me incorporo de mi cama y me tomo un café y un rápido baño, termino de empacar todo, de elegir qué libro llevar. Así que agarro mis pesadas maletas, mi espalda extrañamente me venía doliendo desde el día anterior, abren las puertas del ascensor y aquí comienza esta aventura. Mis primeros pasos cuesta arriba  con mis maletas al hombro literalmente me quitan la respiración, muy agitado me subo al Uber, y mi viaje mental también comenzaría. Cierro mis ojos intentando calmar mi mente, y por un momento funciona, entregó las maletas, cruzo migración, sellan mi pasaporte y pronto me encuentro sentado en la sala de espera, con los nervios un poco descontrolados, así que sacó el librito que precisamente llevaba para esta ocasión, y justo leo esta frase:


“Cuando somos sensibles, cuando nuestros poros no están cubiertos de las implacables capas, la cercanía con al presencia humana nos sacude, nos alienta, comprendemos que es el otro el que siempre nos salva”




Las llantas comienzan a acelerar rápidamente y de un fuerte tirón ya estamos volando, serían un par de vuelos tranquilos, con una vista maravillosa.



Y es esa presencia humana la que siempre estuvo presente durante todo el viaje, por ejemplo el bonito encuentro que tuve con Lina justo en la fila de migración en la entrada a Costa Rica. Gracias a este encuentro tendría un gran día, puesto que nos recogería Priscila, una de las compañeras ticas, quien con su esposo nos llevarían a cambiar dólares en un banco, y que muy amablemente nos llevaría a su casa, inicialmente nos recibieron con una cerveza fría, y luego una deliciosa comida caserita, arroz, frijoles, pollo, ensaladita. Estuvimos en su casa un buen rato, conversando con su familia, escuchando sus historias.


Como hablamos tanto del Volcán Poás que está muy cercano, resultamos yendo hasta la entrada, el camino son unos 20 kilómetros en una hermosa carretera, muy similar a Santa Elena, entre montañas muy verdes y con una nubosidad tremenda. Este volcán está activo y posee uno de los cráteres más grandes del mundo, y que está ubicado en los bosques montañosos de la Cordillera Volcánica Central, por lo que hace gala de magníficos paisajes naturales. Infortunadamente ya estaba cerrado y no pudimos entrar. 


De regreso resultamos parando en un lugar mágico, el café muy tranquilo, todo fue un descubrimiento incluso para ellos, pues la idea era parar allí a comprar souvenirs, pero resulta que ya era un café, con una ambientación pop art, con pinturas de muchos comics, todos pintados por el dueño. Tomamos un café gigante, pero muy delicioso, con pancito relleno. De hecho, actualmente, Costa Rica está clasificado como uno de los mayores exportadores de granos de café premium en el mundo, debido a sus ricos suelos volcánicos, un clima muy propicio para su desarrollo, y por supuesto su métodos de cosecha y tostado. Así que este es uno de los principales productos de exportación, detrás de los dispositivos médicos.  


Este fue un día lleno de Pura Vida, como dicen ellos constantemente y como vi en muchas partes de este tranquilo país. La expresión podría haber surgido de una película mexicana así titulada estrenada en 1956, donde el actor llamado Antonio Espino y Mora interpretaba a lo largo del film la ya tan recurrente Pura Vida, y de donde los costarricenses habrían tomado su lema. Es un bonito lema, para vivir más tranquilamente. Fue muy gratificante volver a saludar de nuevo a los compañeros iberoamericanos.

Este será el comienzo de un viaje con mucho sentido y pura vida, del cual les estaré contando en próximas entradas.

domingo, 11 de abril de 2021

Las aves de mi territorio-Envigado (Parte 3)

 

Gavilán (Buteo magnirostris)

Viene viene viene viene el gavilán
truenos suenan ya
yo no tengo dónde estar
yo no tengo dónde estar
yo no tengo dónde estar

Gavilán gavilán que me muero gavilán
gavilán gavilán que me muero gavilán
gavilán gavilán que me muero gavilán ay ay ay ay

Tanto que me decía la gente
gavilán gavilán tiene garras
y yo sorda seguí monte arriba
gavilán me sacó la entrañas
en el monte quedé abandonada
me confunden los siete elementos
ay de mí ay de mí ay de mí.

Violeta Parra

El gavilán pollero es un ave de presa, conocido también como Taguato común o aguilucho de ala rojiza, es una especie de ave accipitriforme de la familia Accipitridae. Es autóctona de la Región Neotropical, encontrándose desde el sur de México hasta el norte de Argentina. Mide aproximadamente 35 cm y pesa alrededor de 295 g. Se alimenta principalmente de insectos, pequeños mamíferos y pequeños. Según los expertos este gavilán pollero, a pesar de su nombre, muy rara vez se ve cazando aves, es considerado como algo excepcional. Al cazar su presa come rápidamente y deja parte de ella, con la cual emprende vuelo en busca de su pareja y polluelos para alimentarlos. Por lo general viven en parejas con zonas bien definidas, y se establecen en montes extensos, en sabanas y bosques frondosos. Son unas aves depredadoras con un fuerte y encorvado pico, el cual usan como su arma más poderosa para matar, destrozar su presa, además de tener unas fuertes garras para atraparlas.

Una vez que llegan a ser adultos son grises pardos por encima de su plumaje, con el pecho gris más claro. Tanto el pecho, el dorso, la garganta y la cabeza, en su parte superior son de un gris pardo, su vientre es de color café y blanco en ocasiones. La cola es gris a rufa, lleva de cuatro a cinco bandas de color negro puntas blancas, la cual se observa fácilmente al momento de volar y posarse, además es perfectamente identificable por el color oscuro en las puntas de sus alas. Los ojos, la base de la mandíbula superior y las patas son de color amarillo.

En general es un gavilán que no le gusta gastar mucha energía, las veces que se le ve, siempre anda de rama en rama, mirando a un lado, observando sus presas pero de lejos. Vuela siguiendo las corrientes de aire ascendentes mientras va realizando diversos aleteos constantes y rápidos, los cuales va alternando con cortos planeos. Igualmente realiza varios despliegues aéreos como cortejos muy cerca de los lugares de anidación. Generalmente sus presa son capturadas realizando vuelos desde una estaca, de la misma manera se ha visto cazar insectos que saltan a través del paso de hormigas legionarias.

En Colombia se caracteriza por ser el gavilán más común entre todos, presentando poblaciones suburbanas estableciéndose tanto en bosques húmedos y secos, conociéndose casos en la Amazonia central donde es extraño y casi ausente en bosques intactos en tierra firme. Es común observarlo en su gran mayoría en hábitats tropicales. Esta especie al igual que muchas otras, se han adaptado satisfactoriamente los entornos intervenidos por la humanidad. Por lo que se le ha visto en diversas ocasiones en ciudad. Pero, aun así es necesario continuar con su protección, especialmente el de su hábitat, sus humedales, bosque y lagunas entre otros.

El gavilán pollero se encuentran en una escala mayor de la red alimentaria, de tal manera que es considerado como termómetro sensible para el diagnosticar el estado de un ecosistema, de tal manera que se pueda detectar la presencia de escases de alimentos y sustancias nocivas.

Guacamayo Rojo (Ara Macao)

Pobre guacamaya que dolor me das
te llevaron presa para la cuidad
dentro de una jaula encerrada estas
con ningun pariente has podido hablar
eso que cantabas no te acuerdas ya
te enseñaron cosas que no sientes mas
se que por las noches en vez de cantar
para alla tu tierra quieres regresar
pero guacamaya algo hare por ti
esta noche clara libre te has de ir
pobre guacamaya me contaron ya
que los que eran tuyos no te aceptan mas
tu no perteneces ni de aqui ni alla
tu canto es distinto al de las demas
pero guacamaya no llores asi
canta aqui a mi lado
quedate si quieres junto a mi
junto a mi junto de mi

Joselo

El guacamayo rojo desempeñaba un rol importante dentro de las sociedades precolombinas. Guacamayo es una palabra de origen Quechua y significa Grito o llamado del Río. Dentro de la cultura maya, este se considerada encarnación del fuego del sol, que bajaba tomando la forma de un guacamayo rojo a quemar las ofrendas de los hombres, cuyo humo se elevaba al cielo simbolizando las súplicas de la gente. Se acudía a esta deidad para buscar el remedio de algún problema, como pestes o sequías, principalmente porque también se consideraba que dicha deidad era la que las originaba. En el imperio azteca, el principal motivo por el que se domesticó estas aves fue con propósitos religiosos, al ser relacionada con el sol y el fuego, se consideraba que encarnaban a Xiuhtecuhtli, el dios del fuego y el calor. Las plumas de guacamaya roja, como las de otras aves como los quetzales, colibríes y zanates, eran muy apreciadas y se utilizaban para fines decorativos y en el arte plumario, por ejemplo, en penachos y escudos.

En 1993, el guacamayo rojo fue nominado a símbolo de la fauna de Honduras y declarada como el ave nacional de esta nación, según el decreto ejecutivo n.º 36-93 emitido por el Congreso Nacional hondureño.​ También se eligió esta ave como la mascota de la Copa América 2007 celebrada en Venezuela, la cual es representativa de este país al portar los tres colores de su bandera nacional en el plumaje. El nombre que se le dio a dicha mascota fue «Guaky», la cual vestía la camiseta color vinotinto de la selección de fútbol de ese país, así como ocho estrellas en sus alas, para resaltar la alusión a la bandera venezolana. Más recientemente, el guacamayo bandera empezó a ser acuñada en la cara de las monedas de 200 pesos colombianos que empezaron a circular en ese país desde 2012.

Es una especie de ave perteneciente a la familia de los psitácidos. Además, es una de las nueve especies existentes del género Ara, con un mayor tamaño, pues llega a alcanzar 90 cm de longitud y 1 kg de peso. Se distingue por su plumaje de colores vivos, que es principalmente rojo escarlata, complementado con algunas plumas azules y amarillas con verde que inician desde las alas hasta su cola. Su pico es ganchudo, suficientemente fuerte como para cortar objetos, excavar, ayudarse a trepar y defenderse, pero ligero, de forma que no afecta su vuelo. Los ojos se encuentran posicionados de forma lateral en la cabeza, y, aunque la parte expuesta de la córnea es redonda y aparentemente pequeña, el globo ocular es en realidad bastante grande, incluso más que el cerebro. Sus piernas son cortas pero fuertes, pues cuenta con poderosos músculos flexores y tendones, lo que le permite ser de percha erguida.

Habita a lo largo de un amplio rango de distribución que abarca desde el sureste de México hasta las selvas pedemontanas del departamento de Cochabamba en el centro de Bolivia, en en selvas medianas subcaducifolias, selvas altas subperennifolias, selvas tropicales de tierras bajas, bosques abiertos, llanuras húmedas y sabanas, tanto en las zonas montañosas como en aquellas cercanas a las costas de los océanos Pacífico y Atlántico, a altitudes que van desde el nivel del mar hasta los 1000 msnm. 
En todo caso frecuenta el dosel arbóreo, que es la parte más alta de la selva y por lo tanto la más iluminada. Ahí acostumbra perchar, alimentarse y establecer dormideros comunales, además de que permanecer en las copas de los árboles más altos le facilita realizar los grandes vuelos que le caracterizan. 

Es una especie de hábitos diurnos y muy social, que puede llegar a formar bandadas de varias decenas de miembros, los cuales se reúnen para buscar alimento, acicalarse, protegerse mutuamente y dormir juntos. Los miembros dominantes del grupo suelen ser los machos adultos en edad de reproducción. Se comunican principalmente a través de la vocalización, con chillidos fuertes y agudos. Es una especie endogámica que empieza a reproducirse a los cuatro años de edad, poniendo entre uno y cuatro huevos cada temporada de reproducción, la cual abarca de noviembre a mayo. Su dieta se compone predominantemente de semillas, aunque también consume frutas, néctar, insectos o las flores, las hojas y el tallo de ciertas plantas. Además, la complementan con minerales que contrarrestan algunas toxinas presentes en sus alimentos, que para ellos son difíciles de digerir y para los humanos llegan a ser tóxicas.

A pesar de que en algunas regiones concretas su supervivencia está amenazada considerando su gran rango de distribución, la Lista Roja de la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza) la clasifica según su estado de conservación como especie bajo preocupación menor. Por otro lado, la especie está listada en el Apéndice I del Convenio sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre (CITES). Muchos países también cuentan con leyes y organizaciones propias que protegen esta especie, y que buscan revertir su desaparición en muchas regiones de su área de distribución original a causa del ser humano, a través de re-introducciones con ejemplares criados en cautiverio.

Garcita Bueyera (Bubulcus Ibis)

La vida es como las flores unas vienen y otras van
Ya té he enseñado a cantar no tienes por qué llorar,
Si aquel lirio sabanero ya no existe en tu rosal,
Del llano traigo un clavel a ocupar ese lugar.

No llores garcita blanca,
No sufras por un querer de compañero,
He traído mi saucel, canta no llores garcita
Ya vendrá otro amanecer.

Eliécer Landaeta

La garcilla bueyera es una especie de ave pelecaniforme de la familia Ardeidae que vive en todas las regiones tropicales, subtropicales y templadas del planeta. Es una garza pequeña y compacta que mide unos 46–56 centímetros de largo y pesa entre los 270–512 gramos, con una envergadura alar de 88–96 cm. Tiene el pico robusto y cuello relativamente corto y ancho, que suele tener encorvado. Los adultos fuera de la época de cría tienen el plumaje prácticamente blanco, con el pico amarillo y las patas amarillo grisáceas. Durante la temporada de cría es de color blanco adornada con plumas doradas o anaranjadas en la cabeza y cuello, y el pico, las patas y el iris se tornan rojos. La posición de los ojos le permite la visión binocular, útil para la caza. 
Esta especie emite una llamada sorda y gutural que suena como rick-rack en las colonias de cría, pero se mantiene silenciosa el resto del tiempo.

Anida en colonias, generalmente cerca del agua y a menudo con otras aves zancudas. Sus nidos son plataformas de ramitas que coloca sobre los árboles y arbustos. Tienen pocos predadores, pero otras aves y mamíferos suelen saquear sus nidos. A diferencia de las demás garzas se alimenta en hábitats herbáceos relativamente secos, a menudo acompañando al ganado u otros grandes mamíferos para atrapar a los insectos y pequeños vertebrados espantados por estos, costumbre de la que recibe su nombre. Es una importante controladora de plagas, realizando así una labor ecológica de mucho interés, también, para las personas que trabajan con el agro. 

Era originaria de las regiones húmedas de África y Asia tropical y subtropical y del sur de España y Portugal. Al final del siglo XIX empezó a extenderse hacia el sur de África. El primer registro de reproducción en la provincia del Cabo fue en 1908. Se avistaron por primera vez en América en el límite entre la Guayana y Surinam en 1877, habiendo atravesado aparentemente el océano Atlántico. Se cree que la especie no se estableció en la región hasta los años 1930.
Son consideradas unas hermosas vecinas en Envigado, salen de sus árboles (garceros) en la mañana y se ven regresando a su hogar al caer la tarde. Su vuelo elegante y color blanco hace que sea una de las especies de aves más queridas en Envigado, territorio que para ellas tiene todas las condiciones para su hábitat

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